Si sacamos todos lo trapos sucios, pues hace tiempo no escribo. No encuentro el equilibrio entre la poesía y el arte. Y tampoco soy miserable. Llevo una copia de una copia de una copia del dolor que alguna vez tuve, viejo, manoseado. Duele de una manera distinta, suavecita. Se ha ido reduciendo, como quien yo era. Y me saco la piel, una y otra vez. A veces temo que si sigo pelando, no quedará nada… pero hasta ahora siempre ha habido una nueva yo que me devuelve la mirada al quitarme la máscara frente al espejo.
Me siento más cerca al centro.
(via artpixie)
